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Notas de autoria peronal realizadas por cada uno de los integrantes.

¿Hay alguna relación entre los cambios tecnológicos y los cambios sociales? por Vales Gonzalo

Bouza en “innovación tecnológica y cambio social” plantea una relación bidireccional entre ambos.

Se suele percibir que los cambios tecnológicos producen cambios sociales pero no que los cambios sociales, o las demandas de las sociedades, generan cambios en las tecnologías que nos circundan.

Basta solo con ver el cambio social que produjo la invención de la imprenta. La misma trajo consigo la alfabetización universal, influyendo en las sociedades, el conocimiento estaba al alcance de todos y no ya solo al alcance de los ilustrados. Con esta innovación, y su consiguiente masificación de la transmisión de conocimientos, se produce un quiebre entre las culturas orales y las culturas de la escritura.

Esto demuestra el impacto que pueden causar las tecnologías en la vida social.

Ruth Finnegan plantea que “el hecho de que la alfabetización condujese a menos mistificación, mayor descentralización del poder o a una mayor capacidad de autoexpresión dependería de los usos sociales concretos de la escritura en cada sociedad”. Esto señala que un invento tecnológico en sí mismo no produce cambios, sino que es la forma en la cual se emplea la que genera los espacios para producir los cambios sociales.

Otro gran cambio a nivel social se dio con la invención del reloj, desde aquí el tiempo se empiezo a medir y a cuantificar económicamente. Henry Ford con su producción en línea fue el mejor ejemplo de cómo la medición del tiempo marco la irrupción en la vida de los obreros. Lo que engendró la invención de la línea de montaje fue la eliminación de los tiempos muertos en la elaboración del producto final, en el caso de Ford el ensamble del legendario modelo Fort T.

A partir de la medición del tiempo y de las tareas que los obreros hacían en sus respectivos puestos de trabajo, se dio la división de clases y consigo una manera diferente de organización social, el tiempo de los obreros quedaba dividido en una triada de 8 horas de trabajo, 8 horas para el esparcimiento y 8 horas para descansar.

El ingreso de las nuevas tecnologías en el ámbito laboral conllevo diversas luchas y resistencias por parte de los obreros, porque se percibía a la tecnología como un enemigo, se creía que sería la que reemplazara la mano de obra del hombre.

A pesar de esta etapa con una visión apocalíptica de la tecnología, hoy se percibe a la misma con otra mirada. Se acortaron los tiempos y los espacios, gracias a que podemos hablar a cualquier parte del mundo con un bajo costo por poder comunicarnos con programas como ser el Skype, que no solo nos permite hablar sino ver a la otra persona, como si fuera una video llamada.

O simplemente disfrutar de programas, documentales, series en los momentos que deseamos sin estar atados a la programación habitual. Uno ya no está encadenado a los tiempos de los medios masivos de comunicación, uno se informa durante todo el día, a través de los diarios o canales On-line.

Es a través de la World Wide Web, que se abre un panorama antes impensado. Nos acorta distancias también en la laboral, aquí en Argentina no está muy desarrollado pero las empresas están permitiendo que sus empleados trabajen a distancia, siempre y cuando la tarea que realice lo permita, y esto conlleva que uno pueda trabajar tanto desde la casa como desde cualquier lugar donde tenga acceso a la red.

Si bien se puede ver como algo positivo por no tener que trasladarse y tener la comodidad de trabajar desde la casa o desde algún sitio con wi-fi, se le puede encontrar un lado negativo en cuanto a quien tenga ese permiso deba trabajar en sus vacaciones para cubrir tareas que le son de su responsabilidad.

Lo que se está empezando a vislumbrar es un atraso en los modelos de enseñanza escolares, los mismos se siguen basando sobre una plataforma lineal y esa plataforma es diferente a la cual manejan los jóvenes por el acceso y el uso que le dan a las nuevas tecnologías.

En este punto Alejandro Piscitelli  propone la necesidad de articular una triple dimensión en la alfabetización tecnológica:

1) Propiciar la conectividad apostando más a las conexiones inalámbricas.

2) Diseño de contenidos acorde a las posibilidades emergentes de las narrativas digitales.

3) Imaginar experiencias de transferencia que, antes de decir, hagan que los alumnos y docentes experimenten de forma directa y concreta de que se está hablando y para qué. (las experiencias q más se acercaron hasta ahora son las publicaciones en Weblogs, Wikis y software social)

Aquí se ve como una demanda social, postula que los sectores de enseñanza deben adecuarse a los tiempos modernos y generar un cambio en las formas de enseñanza y en los métodos utilizados.

Las demandas sociales y la fascinación de la sociedad por estar siempre conectados, obligo a los fabricantes de televisores a usar tecnología wi fi y permitir el acceso a las redes sociales más importantes y a sitios como You Tube, para no perder adeptos frentes a las nuevos dispositivos móviles.

Manuel Castells en “la era de la información” plantea la importancia que posee el Estado (Nación) en las decisiones que concierne a la tecnología, a impulsar o frenar la innovación  tecnológica. A lo largo del texto impone varios ejemplos y toma como el más relevante el avance tecnológico chino. En ese país, durante un largo periodo  se impulso el avance tecnológico; al cambiar la dinastía, se abandona el desarrollo tecnológico por miedo a que las innovaciones produjeran inconvenientes en la sociedad, permitiendo que naciones menos avanzadas, como Inglaterra o Estados Unidos, se aproximaran al desarrollo que ella había alcanzado.

Al haber un desdibujamiento en el rol del estado en la actualidad por la globalización, la impronta de los cambios queda en manos de las siete representaciones de lo que Echeverria toma como “tercer entorno” (quedando esto para otro apartado, debido a su extenso desarrollo).

Sin embargo, en la actualidad Argentina, se ve una voluntad política por acercar las tecnologías a todos los jóvenes con el Plan Conectar Igualdad, el cual provee a cada joven que esté en periodo escolar una netbook para que puedan estar conectados, buscar información y tener la experiencia de manejar las nuevas tecnologías.

 Gonzalo Vales

Ser o no Ser en la era Facebook por Sarraille Sabrina

Qué mostramos a través de la pantalla? ¿Qué es lo qué queremos que sepan de nosotros? ¿Somos lo que decimos ser o somos quienes deseamos ser? ¿Qué ve el otro cuando nos mira? ¿Qué vemos y que nos interesa ver del otro?. Todos estos interrogantes son inquietudes de un siglo en que cual la transparencia y la realidad parecen ya haber pasado de moda.

   Las redes sociales son uno de los servicios de Internet más usado en todo el mundo, desde grandes a chicos, desde empresas importantísimas que lo eligen como herramienta de publicidad masiva hasta abuelos que lo hacen para entender de que hablan los nietos. Todos o casi todos están en Facebook.

Paula Sibilia en su libro “La intimidad como espectáculo” menciona entre otras cosas como “en esta cultura de las apariencias, del espectáculo y de la visibilidad” pesa, es decir, es importante “el reconocimiento en los ojos ajenos y sobre todo, el codiciado trofeo de ser visto”[1].

De chicos nos enseñaban a que los problemas de la casa se hablaban en la casa y se trataba de buscar una solución pero de las puertas para adentro, que los grandes amigos de la vida que nos iban a acompañar siempre iban a ser pocos y los íbamos a poder contar con las dos manos, nos regalaban diarios íntimos a las nenas para que escribamos nuestros secretos, esos que le contábamos al papel y que guardábamos bajo llave.   Cuando éramos chicos existían dos mundos, el de afuera y el de adentro y sabíamos reconocer bien cuál era cuál. Hoy esos mundos se unieron, y las diferencias ya no existen, se han mezclado y nosotros en lugar de reaccionar y hacer lo imposible por aislarnos para resguardarnos, nos hemos dejado llevar como si solo se tratara de un juego divertido.

Las redes y el mundo de Internet en sí nos colocan como en lugares de privilegio, nos agrandan, nos endulzan, y nos conquistan, nosotros consumimos continuamente todo lo que el mercado, mediante esas tácticas, nos venden. Nuestra vida es una “vida de consumo” diría Zygmunt Bauman y definiría a esta sociedad de consumidores como “un conjunto específico de condiciones de existencia bajo los cuales son muy altas las probabilidades de que la mayoría de los hombres y mujeres que adopten el consumismo antes que cualquier otra cultura, así como las de que casi siempre hagan todo lo posible por obedecer sus preceptos (…) en otras palabras, <<la sociedad de consumidores>> implica un tipo de sociedad que promueve, alienta o refuerza la elección de un estilo y una estrategia de vida consumista, y que desaprueba toda opción cultural alternativa(…)”[2] .

Hoy el estilo de vida que elegimos es el de estar en red, de tener el mejor servidor de banda ancha y de comprar el último celular para poder Twittear desde el subte. Facebook ya no invierte en su promoción porque ha llegado a un número tan inimaginable que no le hace falta, solos creamos más y más cuentas. Es en esta vida de consumo que nos encontramos nosotros frente a ellos, ellos que nos venden lo que nosotros queremos para sentirnos poderosos, llamativos, diferentes y parte de todo. Somos nosotros los que retroalimentamos un sistema que muchas veces no nos cierra tanto.

Ahora es cuando parecemos tenerlo todo, escribimos cualquier cosa en nuestro perfil y durante los primeros segundos no podemos sacarle los ojos de encima a la pantalla de la pc para ver si alguien notó nuestra publicación. Nos creemos periodistas, rebeldes, contestatarios, graciosos, vanguardistas y famosos. Si, nos creemos famosos. Buscamos que el otro nos lo haga sentir porque es esa la base de este juego. Como dice Paula Sibilia: “Si los comentarios dejados por los visitantes de los blogs y fotologs son fundamentales, es porque los autores necesitan ese apoyo público: ellos, los sujetos creadores, y no sus obras entendidas como objetos creados”[3] De no ser así caemos en realidades que no son tan atractivas ni efímeras como las que el Facebook o el Twitter nos hacen vivir.

En relación a esa necesidad constante de ser festejado por otros citamos  al autor José Antonio Marina quién en su libro “Las arquitecturas del deseo” clasifica los deseos de la sociedad en tres categorías: el deseo individual, el de vincularse con otros y  así pertenecer a un grupo y el de más poder para construir. Nosotros nos vamos a concentrar en el segundo, en el de pertenecer. Marina lo define como “el deseo de relacionarse socialmente, formar parte de un grupo y ser aceptado”[4] Podría ser textualmente la definición de Facebook. Hoy y aunque de manera poco convencional para algunos esta red “permite” eso. La creación de un espacio con tus datos a mostrar, ya sea tu nombre, tus estudios, como se conforma tu familia, tus fotos y tus gustos son la carta de presentación a la comunidad que puede o no aceptarte. Para esto deberás mandar “solicitudes de amistad” y esperar a que el otro te confirme como amigo o no.

Estos conceptos que parecen ser tomados con bastante liviandad están cargados de una ideología superficialmente frívola. Esperar que alguien te acepte como amigo porque se lo estás pidiendo a través de un mensaje que llega con la mejor foto que elegiste nos hace acordar al “¿Querés ser mi amigo?” de la salita de cinco del jardín de infantes. Entonces, ¿por qué accedemos a esto? ¿Será qué no nos damos cuenta del modo en que somos tratados en esta comunidad?

Sarraille Sabrina.


[1]  “La intimidad como espectáculo” Paula Sibilia  (Pág.130),  México, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, España, Estados Unidos, Guatemala, Perú y Venezuela. Editorial: Fondo de Cultura Económica 2008

[2] “Vida de consumo” Zygmunt Bauman (Pág.77-78) México, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, España, Estados Unidos, Guatemala, Perú y Venezuela. Editorial Fondo de Cultura Económica 2007

[3] “La intimidad como espectáculo” Paula Sibilia  (Pág.35),  México, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, España, Estados Unidos, Guatemala, Perú y Venezuela. Editorial: Fondo de Cultura Económica 2008

[4] “Las arquitecturas del deseo” José Antonio Marina (Pág.117) Barcelona Editorial Anagrama 2008

Causas y consecuencias de los avances tecnológicos por Pedernera Marcelo

Tecnología y cambios sociales por Mayo Belen

Es innegable la relación que existe entre tecnología y cambio social. Las sociedades de hoy en día son muy distintas a las de hace veinte o treinta años atrás. El asunto es que este cambio avanza rápidamente, año tras año surgen nuevos elementos que modifican la forma de vivir y de relacionarse de los habitantes del planeta. Cabe aclarar que esto no sucede uniformemente, existen zonas que se encuentran marginadas de los cambios tecnológicos, a veces por elección, pero muchas otras veces por una falla en la distribución de los avances tecnológicos, un desequilibrio basado en la tendencia a la concentración en grandes ciudades.

Fermín Bouza  en  “Innovación tecnológica y cambio social” dice que existe para cada cambio tecnológico una demanda social, y que no es como suele pensarse, que todos los cambios sociales devienen de cambios tecnológicos. Aunque si es cierto que estos cambios tecnológicos generan cambios sociales, por eso hay que entender que existe una relación bidireccional. Las tecnologías son creadas en base a necesidades humanas, buscan facilitar tareas cotidianas y mejorar la calidad de vida. También Bouza menciona que a pesar que se introduzca una nueva tecnología, esta será inútil si no se implementa un sistema de aprendizaje que haga posible su aplicación, lo que genera que no sea aprovechada y se la “envíe al sótano”, por así decirlo. Deben implementarse nuevos sistemas educativos, planes de Alfabetización digital con respecto a nuevos elementos tecnológicos para facilitar su utilización y así lograr aprovechar el máximo de utilidades de cada producto.

Este nuevo mundo está cada vez mas basado en Bits, como explica Nicholas Negroponte en “El ADN de la información”. El mundo pasa a ser digitalizado en muchos aspectos; trámites, comunicaciones y compras entre otras cosas, son realizados por completo vía web en muchos casos. Internet ha llegado a ocupar un lugar indispensable en el funcionamiento de la sociedad, lugar impensado tan solo veinte años atrás. El autor mencionado tiene una visión positiva de la tecnología, ya que predica que en un futuro los aparatos tecnológicos estarán sincronizados en su totalidad para facilitar las actividades diarias de las personas. Esto puede verse como positivo hasta cierto punto. La facilitación de tareas diarias pueden convertirnos en seres automatizados, que pierdan la capacidad de realizar actividades habituales (no por una imposibilidad física, claro está). Deben utilizarse los avances tecnológicos pero siempre con conciencia, analizar sus aspectos positivos y negativos para lograr un equilibrio que nos haga crecer como sociedad.

Belén Mayo

Ciudades Digitales y su Política de Open Government por Martinez Laura

Son cada vez más notorios los cambios que se están dando en la dinámica del espacio público gracias al desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Se pueden detectar nuevas formas de interacción ciudadana que están modificando las costumbres y los hábitos de vida de las actuales y nuevas generaciones. En consecuencia resuena por todas partes un nuevo concepto en la actual administración pública, las llamadas Ciudades Digitales y su política de Open Government (o Gobierno Abierto).

Una Ciudad Digital pretende mejorar de forma masiva el nivel y la calidad de vida de una población. Brinda a sus habitantes un conjunto de Servicios Inteligentes que mejoren el nivel de desarrollo humano, económico y cultural de esa comunidad. Transformando de esta manera los hábitos de los ciudadanos, las formas de relacionarse con el gobierno, con la política pública y finalmente configurando un nuevo concepto de ciudadano más democrático.

Para ello utiliza los recursos que brinda la infraestructura de telecomunicaciones y de informática existentes, entre ellas la denominada Internet, para brindar a sus habitantes un conjunto de Servicios Inteligentes que mejoren el nivel de desarrollo humano, económico y cultural de la comunidad. El objetivo es incentivar la implicación de la ciudadanía, facilitar el acceso a las nuevas tecnologías, abrir datos públicos y promocionar la industria tecnológica.

Para hablar sobre las Ciudades Digitales se debe tener en cuenta la noción de Open Government, es un concepto nuevo en la Administración Pública que combina aspectos de los movimientos software libre y contenidos abiertos, reclama la promoción de métodos de toma de decisiones más abiertos y más capaces de determinar lo que es de interés público con respecto a las cuestiones de política pública. Es la forma de relacionarse entre la Administración Pública y los ciudadanos, que se caracteriza por el establecimiento de canales de comunicación y contacto directo entre ellos.

Una Ciudad Digital es una clara representación de cómo la tecnología y un modelo diferenciado de espacio público puede favorecer la creación cultural. Quizá el mayor reto de un proyecto de tal magnitud, es posicionar al ciudadano como protagonista. Para lograrlo, otro gran reto es aunar el papel de los agentes locales públicos (como impulsores del proyecto), y los privados (empresas) mediante sinergias para desarrollar proyectos en común.

Pero así como la informatización de la sociedad tiene sus ventajas, también presenta desventajas o riesgos que correr. Vale preguntarse entonces ¿cómo controlara el Estado ese flujo de saber, así como también a las empresas privadas que intervengan? Ya que hasta el momento no hay mecanismos de regulación o control de los contenidos publicados en la Web. Estas desventajas relacionadas sobre todo con el rol que debe cumplir el estado, son producto de la evolución histórica de las políticas públicas y los cambios institucionales que han facilitado la aparición de las redes globales. Son producto de un estado que no supo aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías en favor del desarrollo de la sociedad. Políticas gubernamentales que han favorecido al mercado.

Las medidas tomadas por la Administración Pública hasta el momento no han sido planificadas para afrontar las principales necesidades que presenta la población. Como consecuencia las comunidades locales y los sectores excluidos no son suficientemente tenidos en cuenta en la actuación pública en materia de nuevas tecnologías. La igualdad prometida por la Web choca con la realidad humana. Por consiguiente el estado puede mediante la implementación de una ciudad digital, sacar provecho de estas nuevas tecnologías para intentar reducir la brecha cultural existente.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, son en la actualidad un factor determinante de  inclusión social, por lo tanto es fundamental que el Estado encuentre la forma de utilizarlas en beneficio de la sociedad. “Los medios… hasta la Web 2.0, pueden ser los protocolos de comunicación que tiendan puentes para salvar las brechas culturales o bien fragmenten aún más nuestras sociedades en islotes culturales autónomos y trincheras de resistencia” (Manuel Castells, 2009, p. 90).

Introduciendo a los ciudadanos en el manejo de la cultura digital se impide que las estructuras de dominación social se reproduzcan y crezcan dividiendo a la sociedad en clases o grupos sociales. Las conductas de los gobiernos y sobre todo del poder económico llevan muchas veces al desentendimiento o al olvido de las funciones sociales de los medios de comunicación, en este caso puntualmente de la Web.  Para esto es preciso prestar mucha atención a los usos que se le da a los medios dentro de una sociedad, es clave lograr darles un uso emancipador.

Siempre existieron visiones extremas de la utilización de los medios en la sociedad, por un lado posturas apocalípticas que mantenían una visión crítica hacía la sociedad de consumo capitalista, sobre todo hacía las nuevas tecnologías, y por el otro visiones optimistas (y quizás extremistas) frente a las nuevas posibilidades que brindan las tecnologías de la información y la comunicación, sus capacidades liberadora, igualitaria y democrática. Es necesario buscar un punto de equilibrio entre estas dos posturas, sin perder de vista ninguna, pero teniendo en cuanta que existe la posibilidad de transformar la sociedad de consumo utilizando los mismos medios que contribuyen a reproducirla. Las estructuras de dominación que se extienden a través de la Web y de la sociedad misma, pueden ser combatidas o al menos evitar que se profundicen aún más, utilizando las capacidades de liberación que presentan las nuevas tecnologías y transformando así el espacio público de una ciudad digital en un espacio emancipador. Es necesario; “Diseñar un territorio mestizo desde el cual investigar las contaminaciones y cruces discursivos, describiendo las zonas de hibridación donde los apocalípticos e integrados conviven…. El campo discursivo digital ha sido un excelente caldo de cultivo para el desarrollo de las nuevas ideologías de la comunicación que ven lo digital como un proceso inevitablemente emancipador o el resultado de una inmaculada innovación empresarial” (Carlos Scolari, 2008, p. 149).

Es necesario reencontrar y comprender las posibilidades socializadoras que poseen los nuevos medios de comunicación, a través de las tecnologías de la información y la comunicación. El estado y la sociedad pueden recuperar el espacio público para los ciudadanos, reapropiarse de esos espacios involucrándose e integrando a todos los sectores de la sociedad.

Uno de los principales puntos a tener en cuenta a la hora de llevar adelante el proyecto de una Ciudad Digital en una determinada sociedad, es analizar cual es el rol del Estado ante la Innovación Tecnológica. El desarrollo de una sociedad ante la innovación tecnológica no es algo espontáneo, es decir las innovaciones tecnológicas no se dan porque sí. Al mismo tiempo los cambios sociales y culturales no solo dependen de las innovaciones tecnológicas, si no de distintas fuerzas sociales, políticas y culturales que interactúan entre sí.

El rol del estado al respecto varía en cada sociedad según sus intereses y capacidades. El mismo puede adoptar un rol activo frente a la innovación tecnológica y transformarse en el principal impulsor de la misma, siempre y cuando sus intereses se vean favorecidos. Pero si el Estado no está interesado en la innovación tecnológica puede tomar un Rol pasivo y transformarse en el principal obstáculo, llevando a un estancamiento del desarrollo tecnológico.“El estado puede ser y lo ha sido en la historia, en China y otros lugares, una fuerza dirigente de Innovación tecnológica… cuando cambia su interés por el desarrollo tecnológico, o se vuelve incapaz de llevarlo a cabo en condiciones nuevas, el modelo estatista de innovación conduce al estancamiento debido a la esterilización de la energía innovadora autónoma de la sociedad para crear y aplicar tecnología.”  (Manuel Castells, 1997, p.8)

Esto significa que el desarrollo tecnológico o su retraso en una sociedad, dependen de un conjunto de características que interactúan y no puede definirse solo por una. El desarrollo tecnológico no está garantizado, una misma Cultura puede tener experiencias tecnológicas muy distintas según el modo en que se relaciona el Estado y la Sociedad.

Hoy en día se plantea la evolución de una sociedad o de sus individuos según la inserción que estos tengan en la Sociedad de la Información. Para las sociedades y sujetos de este siglo, ser parte de la revolución de las nuevas tecnologías de la comunicación proporciona un significado a sus vidas, o un ser más pleno. Algunos abogan por la plenitud de la vida informática como rasgo distintivo de una identidad.

Martínez Laura Mariel